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martes, 13 de marzo de 2007

Una noche en La Quebrada

De todos los espectáculos que ofrece Acapulco en su agenda nocturna, el de los clavadistas de de La Quebrada es quizá el más nostálgico. Me recuerda el viejo juego de Turista, donde la casilla de Acapulco tenía la silueta de La Quebrada y un clavadista en el aire.

Adoré cenar en el restaurante del mirador mientras veía a esos jóvenes escalar las rocas del acantilado para desafiar a la muerte saltando al mar que constantemente lame las rocas debajo.


Un espectáculo que sigue siendo primitivo aunque esté actualizado.

Esa primera noche en Acapulco fue como hacer un viaje al pasado, al Acapulco de las películas... al Acapulco de todas esas historias de la década previa a mi nacimiento.

En contraste con el glamour y lujo contemporáneos que nos aguardaban en la Punta Diamante, esa noche disfruté de la deliciosa decadencia que aun florece cada noche en el Acapulco viejo.
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domingo, 8 de octubre de 2006

Quinceañera

Qué tortura. Asistí anoche a unos quince años.

Tuve que vestirme de largo... y la quinceañera no bailó un vals con sus chambelanes, sino una canción romántica en inglés (adiós "anticuado" vals); luego bailó tiernamente con su papá Bonita, escogida por el señor, lo cual sí me pareció muy dulce; pero luego... horror de horrores! Bailó una "coreografía" para la cual se cambió su tradicional vestido quinceañero por un atuendo de pelandrina de barriada gringa!!! Ay no, el espectáculo daba pena... bueno, pena ajena (la mía), porque ella se veía tan contenta y sus papás igual, mientras que yo me esforzaba por disimular el horror que me producía ver a la niña -vestida con pantalones de camouflage, chamarra deportiva y gorra con la visera para atrás- bailando un jipjop que a mí me pareció casi casi reguetón<--(fuck the spelling)

¿Por qué diablos ahora está de moda que las quinceañeras den tan lamentables espectáculos? La niña es linda, sus papás y el resto de la familia también! Buena chica, familia correcta... pero sucumbir a las modas de los organizadores de eventos que evidentemente carecen del más básico sentido de buen gusto es realmente triste y hiere mi delicado sentido de la estética.

Oh, hell! Para terminar de fastidiar mi noche, la luz y zumbido que contrataron arrancó con un alarido desgarrador que supusimos sería el estertor de muerte de "Carmina La Burana", dado que una ríspida e hiper aguda grabación del O Fortuna de los carmina burana de Orff fue lo siguiente que se escuchó, a modo de intro "súper cool", y para gran dolor de mis tímpanos. La verdad es que no aguanté ni dos minutos: saqué un klínex y le corté un par de trocitos para hacerme unos tapones que protegieran mis oídos de esos agudos metálicos tan espantosos. No podía creer que hubiera gente adulta que ni se inmutó, y que los chamacos se pusieran a bailar como si aquello fuera de algún modo disfrutable!

Afortunadamente, la silla chafa en la que estaba sentada colapsó después de media noche, por lo que vi pasar el borde de la mesa a mi lado antes de caer con mi abullonada humanidad al piso y sentir un terrible rebote subir por mi columna vertebral. Maldita sea. No me lastimé realmente, pero tuve conciencia de la existencia de mi cóccix -lo cual nunca es bueno-, sin embargo, el incidente me dio el pretexto a mí y a mis papás de retirarnos temprano del lugar y resguardar así nuestros oídos. O Fortuna!

Claro, en el camino de vuelta a casa descubrí que me dolían los músculos del cuello y la espalda; y hoy desperté como envarada. Ingrata gravedad... y pinche silla! Pero mis oídos están a salvo y listos para el próximo buen concierto de rock que haya en cartelera.

Mientras tanto, el recuerdo del alarido de la pobre Carmina (o sería Camelia?) aun me atormenta mientras trato de imaginar cuál podría ser una correcta reinterpretación de la tradición quinceañera que, sin caer en anacronismos, reflejara fielmente nuestra cultura y permitiera hacer lucir realmente a una jovencita como algo exquisito y encantador.

Es algo que debería poderse lograr, sólo que el desarraigo cultural que vivimos actualmente es tan grave que alaridos como los de Camelia (o sería Carmina?) resuenan como fiel eco del ahora hueco rito, por lo que tal parece que no hay mucho más que hacer, aparte de comer el "ave en salsa de pimiento" -léase pollo- y llevar tapones para los oídos, recordando con nostalgia que "Dios nunca muere" y... "Sobre las olas".
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viernes, 30 de junio de 2006

Un día de mi vida para México

Desde hace unos días tengo bajo mi custodia 440 boletas para presidente, 440 boletas para senadores y 440 boletas para diputados.

Desde hace unos días estoy lista para regalarle un día de mi vida a este país al que amo profundamente.

Para mí el próximo domingo la cosa no se acaba... hasta que se acaba. A las 8 de la mañana deberé llegar a instalar la casilla y cuidaré que la jornada electoral se desarrolle conforme a la ley. Después de que se cierre la casilla a las 6 de la tarde, habré de supervisar el conteo para registrar los resultadoe en el cartel que se pegará afuera. Como a las 9 de la noche quizá ya haya entregado todos los resultados en el IFE y me pueda ir a mi casa.

Que si no tenía nada mejor q hacer para este domingo? Bueno, quizá sí podría haber hecho planes más divertidos... pero mientras algunos rehúyen sus compromisos para con México, yo soy coherente en mis convicciones y, si me declaro patriota es porque lo soy: se me pidió algo como ciudadana y estoy en posibilidades de cumplirlo (ja! no es como q el 2 de julio se case mi hermana, sea cumpleaños de mi papá o venga The Cure a tocar!)

A todos ustedes a los que no les importa cómo funciona el país y están instalados en la apatía: ¡despierten!

Ya es hora de dejar de quejarse e inventar culpables para las desgracias del país. Usen la herramienta legal que tienen en sus manos para ir marcando el rumbo de este país y dejen de perder el tiempo en mitotes zapatistas-macheteros-onoséqué, o de agarrar ondas de que no voto porque no se me hincha la gana y nadie ma calla, y que todos mis compatriotas me aguanten mis desplantes y... plantones.

¡¡¡Yaaaaaaa!!!!

Voten... ¡¡VOTEN!!!
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Cartelera de fin de semana

Evento especial: No se lo pueden perder!!

Domingo 2 de julio: VAYAN A VOTAR!!!


Viven en este país. Trabajan en este país. Ríen en este país. Lloran en este país. Viven de este país. Comen de este país. Se ríen con este país. Lloran por este país...

Como ciudadanos, es su derecho y obligación acudir a votar.

Tienen las siguientes opciones:
1. Votar por un candidato de un partido mayoritario

2. Votar por un candidato independiente

3. Votar por un candidato de un partidito minoritario

4. Anular el voto
"No votar" NO es una opción.

Participen. Pórtense como mexicanos íntegros.
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martes, 27 de junio de 2006

Los hijos de la burguesía

Para empezar, amable lector, tú y yo somos hijos de la burguesía.*

Nuestro lugar en la sociedad nos lo hacemos a partir de nuestras acciones.

Si nuestros padres se esforzaron, también es nuestra responsabilidad darle a nuestros hijos un buen espacio, una buena vida, un buen país.
*Burguesía es un término utilizado en economía, política, sociología e historia para designar a una parte de la sociedad que, en su conjunto, es poseedora de bienes productivos que la convierte en una parte importante del poder económico.

El término apareció en la Edad Media para nombrar el conjunto de comerciantes que acumulaban riquezas proveniente de sus negocios, quienes se instalaban en las afueras de las fortalezas feudales o burgos. Con el avance de su papel en la sociedad y de los medios de producción, la burguesía fue desarrollando una oposición de tipo político a los señores feudales a quienes empezaron a desplazar en el poder, dando paso a una nueva época conocida como capitalismo.

Con el tiempo se fue extendiendo otro significado del término, referido a un grupo social que se ocupaba en ciertas actividades socio-económicas, y es el significado que hoy mantiene. La burguesía es una clase social caracterizada porque quienes pertenecen a ella no practican un trabajo manual y mantienen un status económico acomodado.

El marxismo define a la burguesía como la clase dominante de la sociedad capitalista, propietaria de los medios de producción.

Desde la llegada del Renacimiento, el comercio colonial por una parte, y la Reforma, por otra, favorecieron el desarrollo de la burguesía comerciante y la llegada del capitalismo. Hasta finales del XVIII la burguesía se encontró frenada por la rigidez de la sociedad estamental, la política nacional absolutista y las limitaciones de acceso al poder.

Con la Revolución Francesa (1789) la sociedad estamental es reemplazada por la sociedad de clases, en la que jurídicamente todos los ciudadanos son iguales.

La burguesía, entonces, asume un papel dirigente cuando ocupa el poder político, implanta poco a poco la democracia parlamentaria (Revolución inglesa en 1688, y el filósofo político John Locke) e inicia con éxito las revoluciones agraria, industrial y comercial.

El paso a los puestos claves de la sociedad burguesa de clases no se basa en privilegios de nacimiento, sino en la acción individual ya sea económica o intelectual.
Y aun así hay quienes siendo burgueses arman alborotos absurdos -hay quienes apoyan a los zapatistas para fastidiar al sistema, y hay quienes prefieren no votar y permitir q otros decidan por ellos para no hacerse responsables- No me extraña q en boca de muchos desadaptados así se escuche la palabra "burguesía" escupida como si fuera insulto.

Y tampoco entiendo por qué tantos hijos de la burguesía van a ir a votar por un candidato cuyo discurso va dirigido a otro sector (checar q dice "los pobres primero"... de ningún modo los burgueses).

Hijos de la burguesía... ¡¡ubíquense!!
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lunes, 26 de junio de 2006

Tauromaquia

Entre la herencia cultural española en México figuran las corridas de toros como uno de los más decadentes espectáculos que existen aun en pleno siglo XXI.

Me dice el pepe que esos animales nacen para eso y que son mimados durante cuatro años sólo para el momento en que salen a dar la faena.

Pero yo aplaudo cada que me entero que un torero fue corneado. Al final se supone que el hombre se mete al ruedo para probar su superioridad frente al instinto animal (la necesidad de probar algo así, sólo evidencia que hay motivos para que esté en duda) y lo cierto es que yo agradezco que de vez en cuando algún fatigado animal consiga con una cornada probar que la pendejez humana permea esa llamada "fiesta" que a tantos gusta.

No creo que ningún animal -y me refiero al toro- merezca morir de esa manera.

Necesitamos ser compasivos. Aprender a compartir los sentimientos (la pasión, el dolor) de otro ser es algo que nos hace humanos.

No es la muerte en sí. Es la manera en que se da esa muerte. ¿Por qué ceder ante la crueldad?

A veces en torno a una actividad aborrecible hay muchos elementos atractivos que ensalzan otras virtudes o elementos deseables. Baste observar a las tabacaleras: el mundo marlboro de varoniles vaqueros y toda la parafernalia de los veloces autos de fórmula uno (bellas modelos incluidas) son claros ejemplos. Y en todas esas actividades, el dinero es el motor, of course!

Las corridas de toros no serían un mal espectáculo si las últimas horas de esa vida -que a algunos se les antoja privilegiada y llena de mimos- el toro no las tuviera que vivir hacinado, hambriento, asustado, acosado, dolorido, fatigado, sediento, y con todos sus sentidos y sistemas llevados al límite en un intento desesperado por escapar a una muerte que él no sabe que es segura.

No hay dignidad en la forma en que un toro de lidia es sacrificado. Y no veo por qué la inútil desesperación de un animal habría de ser un espectáculo agradable. Esa desesperación se traduce para mí en desesperanza... y no hay nada más triste y vacío que eso.

Al final, después de ser torturado y acosado, el toro tan admirado -esa magnífica bestia- se derrumba cuando el estoque destruye la poderosa maquinaria que le da vida, atravesando los pulmones que inevitablemente se llenan de sangre... el toro espléndido, con su lomo cubierto de una capa de sangre reluciente, cae de rodillas, y sus ojos se nublan en medio del terror que debe producirle el sabor de la sangre derramándose sobre su lengua.

Y alrededor, la multitud le aplaude exhilarante... al torero. Mientras tanto, el toro caído sobre la arena se ahoga en su propia sangre.

¿Dónde está el glamour? ¿Dónde está la gloria de realizar un trabajo útil? ¿Dónde está el alma que nos hace humanos?
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domingo, 18 de diciembre de 2005

Museo de Antropología de Xalapa

Por motivo de la visita a estas latitudes de Julia -una buena amiga de mi amiga Lulú- y su novio Álvaro, he visitado de nuevo el M.A.X. y he estado dos días de guía de turistas pasándomelo "fenomenal" (como dirían estos dos españoles tan alivianados).
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Cihuateo

Las cihuateteo son mis habitantes favoritas del Museo de Antropología. En esta ocasión conseguí una buena foto de una de ellas. Aunque no se ve su falda de enredo y su cinturón de serpientes, se aprecia el rictus que todas ellas tienen en sus rostros... ¿será que cantan? A mí me parece que están cantando.

Cultura totonaca. Las cihuateteo son mujeres muertas en el parto y tienen la misma dignidad de un guerrero, pues han muerto en combate. Ellas se han ganado el honor de acompañar al Sol en su camino desde el cenit hasta su puesta -los guerreros varones muertos en combate lo acompañan desde que sale hasta que llega al cenit.-

Esas valerosas mujeres, convertidas en diosas son criaturas nocturnas, poderosas y temidas... y por lo mismo me fascinan.

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Lula, Julia, Álvaro & me

También vimos, por supuesto -si no podían faltar-, las cabezas olmecas exhibidas en el M.A.X., que son retratos en piedra con intrigantes rasgos de 2000 años de antigüedad.
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Por hoy más vale que me vaya a dormir ya porque a las 8 de la mañana nos vamos a Tajín, una de mis ciudades prehispánicas favoritas (también Totonaca) y queda como a 4 horas de aquí siguiendo la carretera costera en dirección sur-norte, así que el viajecito estará un poco pesado pero me ilusiona volver a recorrer las plazas de la antigua ciudad y revisitar sus viejas piedras.
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